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Cannabinoides sintéticos: no todos son “marihuana de diseñador”

Fecha de publicación: 28 de marzo de 2020.

El cannabis se ha incluido entre las plantas medicinales desde la antigüedad, sin embargo, en décadas recientes se han creado versiones de “marihuana sintética” en laboratorios.

Algunos de estos cannabinoides sintéticos son peligrosos y otros son medicamentos reales, ¡aquí te explicamos las diferencias!

“Cannabis” de laboratorio

En un inicio, los cannabinoides sintéticos fueron creados en un laboratorio para analizar sus beneficios sin utilizar derivados del cannabis. Esto quiere decir que no provienen de la planta, pero simulan la estructura química de sus fitocannabinoides. 

En medicina se usan para tratar el dolor, las náuseas y hasta la epilepsia, pero nunca falta alguien que hace su propia versión de “Breaking bad”… y desafortunadamente también han sido usados para vender “marihuana sintética” que puede llegar a ser mortal.

Origen de los cannabinoides sintéticos

El siglo pasado se descubrieron el sistema endocannabinoide, sus receptores y las propiedades de los cannabinoides como el THC y el CBD, lo que aumentó el interés por la investigación sobre sus potenciales beneficios.

A pesar de que las plantas de cannabis han demostrado tener efectos medicinales, las políticas prohibicionistas impedían gran parte de las investigaciones. Por esta razón, algunos químicos comenzaron a experimentar usando sustancias equivalentes creadas en sus laboratorios: los cannabinoides sintéticos. 

En 1980, el químico estadounidense John William Huffman, diseñó y creó por primera vez un cannabinoide sintético en un laboratorio, durante su carrera desarrolló más de 400. Su objetivo principal era crear sustancias que no causaran adicción, pero que pudieran aliviar el dolor, las convulsiones y la inflamación, algunos de los efectos de los cannabinoides encontrados en las plantas medicinales de cannabis.

Gracias a sus aportes, hoy en día existen medicamentos patentados que contienen cannabinoides sintéticos. En dosis adecuadas ayudan a estimular el apetito y a aliviar el dolor. [6]

Mayor potencia en los cannabinoides sintéticos

La investigación médica y farmacéutica ha explorado la estructura de cannabinoides con o sin efectos psicoactivos. El desarrollo de una gran variedad de cannabinoides sintéticos ha resultado en moléculas con mucha mayor potencia que los que se encuentran en la planta [7].

La imagen 1 muestra la estructura del THC (un cannabinoide natural con efectos psicoactivos), y a la derecha muestra el sintético JWH-133, muy similar en estructura. El sintético es parecido, pero no produce alteraciones psicoactivas. Esto es porque las investigaciones se han enfocado en sus propiedades terapéuticas para usarlos como tratamiento médico.

Sin embargo, no es así en los mercados ilegales. A diferencia de quienes desean emplear las propiedades benéficas de las plantas medicinales, el mercado negro solo desea los efectos psicoactivos, sin importar si son dañinos o hasta mortales. Por ello, han creado cannabinoides sintéticos con efectos psicoactivos cada vez más potentes. [7]

Imagen 1. Estructura del THC y de JWH-133.

Marihuana sintética

Aunque los cannabinoides sintéticos no son nuevos, el boom de su producción en mercados ilegales comenzó en los primeros años del siglo XXI en la forma de marihuana sintética. Los laboratorios clandestinos comenzaron a producirlos y a venderlos en mezclas herbales para fumar, que se podían adquirir por internet y en tiendas especializadas bajo nombres como “Spice Gold”, “K2”, “Kronic” y “Yucatan Fire”. [7]

Normalmente estos productos no contienen derivados de la planta de cannabis, sino cannabinoides sintéticos ilegales. Los expertos no los consideran aptos para consumo humano y por ser clandestinos suelen ir acompañados de grandes riesgos.

Usualmente contienen una base de plantas trituradas sin efectos medicinales ni psicoactivos, y se le añaden uno o varios cannabinoides sintéticos en polvo, aunque también se venden como aceites y líquidos para vaporizadores o cigarrillos electrónicos. [2, 8]

Los laboratorios clandestinos cambian constantemente la estructura molecular de los cannabinoides sintéticos para escapar de las regulaciones de los gobiernos, por lo que se mantienen en un área gris de la ley. [8]

Entre los efectos reportados por llamadas a urgencias médicas se incluyen [3]:

  • Frecuencia cardíaca elevada,
  • vómitos,
  • agitación,
  • confusión,
  • alucinaciones,
  • y hasta la muerte.

Cannabinoides sintéticos en medicamentos

Actualmente ya existen algunos medicamentos con cannabinoides sintéticos aprobados por instituciones como la Administración de Alimentos y Medicamentos de EE. UU. (FDA por sus siglas en inglés), quien se encarga de evaluar la eficacia y seguridad de estos medicamentos, los cuales han obtenido resultados favorables. 

Un par de estos medicamentos son Marinol®, cuyo ingrediente activo es dronabinol y el otro es Cesamet®, del cual el ingrediente activo es nabilona. Ambos tienen efectos similares a los del THC natural de la planta del cannabis. Estos son dos de los cannabinoides sintéticos más utilizados para tratar malestares asociados a la quimioterapia en pacientes con cáncer o en pacientes con VIH-SIDA, pues sirven como estimulantes del apetito, antiemético y evitan las náuseas. [4,5]

Conclusiones

Es importante distinguir entre “cannabinoides sintéticos” y “marihuana sintética”; la diferencia radica en la investigación científica que respalda a los primeros. Los cannabinoides sintéticos que han pasado por las pruebas necesarias en laboratorios certificados son considerados medicamentos seguros y eficaces. No podemos decir lo mismo de la marihuana sintética, pues ni siquiera podemos saber si la sustancia es apta para consumo humano. 

Aunque ambos hayan sido creados en un laboratorio, los cannabinoides sintéticos de grado medicinal han pasado por pruebas estrictas y son seguros, mientras que los sintéticos clandestinos no lo son.

Como siempre decimos, es muy importante revisar el origen de los productos que consumimos, sobre todo si se trata de sustancias psicoactivas. Además, siempre debemos acudir con un médico capacitado en estos temas cuando se tenga algún malestar y se desee tratamiento con algún derivado del cannabis o algún cannabinoide sintético. 

Red de Médicos
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Referencias

[1] Castaneto, M. (2014). Synthetic cannabinoids: Epidemiology, pharmacodynamics, and clinical implications. Drug and Alcohol Dependence. Recuperado de <Sitio web>, ùltima consulta 25 de marzo del 2020.

[2] NIDA. (2018). Synthetic Cannabinoids (K2/Spice). Recuperado de <Sitio web> ultima consulta 25 de marzo de 2020.

[3] CDC. (2018). Synthetic Cannabinoids: What are they? What are their effects? Recuperado de <Sitio web>, ultima consulta 25 de marzo de 2020.

[4] FDA. (2006). Cesamet. <PDF>, ultima consulta 25 de marzo de 2020.

[5] FDA. (2004). Marinol. <PDF>, ultima consulta 25 de marzo de 2020.

[6] Miyamoto, O. (2018). Nuevas drogas sintéticas. ¿Cómo ves?, 216. Recuperado de <Sitio web>, última consulta el 25 de marzo de 2020. 

[7] UNODC. (2015). Global Smart Update Vol. 13. Recuperado de <PDF>, última consulta el 25 de marzo de 2020.

[8] Casadiego-Mesa, A., y Lastra-Bello, S. (2015). Cannabis sintético: aspectos toxicológicos, usos clínicos y droga de diseño. Revista de la Facultad de Medicina, 63(3), 501-510.