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El cannabis “indocumentado” puede ser riesgoso, ¡pide sus papeles!

Fecha de publicación: 9 de marzo de 2020.

El mercado de productos de cannabis, tales como aceites y gotas de CBD, crece cada vez más en México, pero como los legisladores todavía no se ponen las pilas en regularlo, existen productos de dudosa procedencia. Aquí te explicamos cómo saber si tus gotas de CBD realmente contienen lo que dicen y son seguras para usar.

Este artículo fue escrito para informar al público en general sobre el cannabis, por lo que hemos tratado de conservar un lenguaje sencillo.
Aquellos profesionales de la salud que deseen leer una versión más técnica pueden hacer clic aquí.

Si eres uno de nuestros lectores frecuentes recordarás que regularmente hablamos de los avances en legislación cannábica en México y del problema que se ha creado al regular el cannabis medicinal sin otras leyes ni reglamentos que especifiquen cómo obtenerlo. Esto ha hecho crecer el mercado negro de cannabis en el país, lo que puede poner en riesgo a los consumidores. 

Los mercados legales bien regulados garantizan a los consumidores que los productos cuenten con los requerimientos para considerarse seguros, que no sean un riesgo para la salud, que aporten información veraz y que contengan la cantidad de ingredientes activos que reportan. Por lo general cada país tiene autoridades responsables de certificar el origen y los componentes de la mercancía, y alertar a los consumidores cuando un producto no cumple con la reglamentación. 

Lo anterior no existe todavía en la industria cannábica en México, por lo que la falta de información y el creciente mercado ilícito ponen en riesgo la salud del público. La mayoría de los productos derivados del cannabis que están a la venta dentro del territorio mexicano no cuentan con permisos sanitarios ni certificados de análisis. Algunos de estos riesgos son:

  • El producto puede no contener cannabis,
  • puede no contener los cannabinoides que dice,
  • puede contener cantidades elevadas de THC (una sustancia controlada debido a sus efectos psicoactivos), 
  • puede estar adulterado, rebajado, o no ser lo que dice ser,
  • puede contener sustancias dañinas o tóxicas: metales pesados, pesticidas o contaminación microbiana.

Otros de los riesgos de los mercados no regulados son los fraudes, como es el caso de los esquemas piramidales. En 2019, las autoridades sanitarias de México alertaron que existían varias marcas comercializando productos como gotas y aceites con CBD sin registro sanitario.

Aun así, estas empresas desarrollaron sistemas de comercialización que operan en redes sociales, chats y hasta plataformas de ventas a domicilio.

Lo más probable es que estas mercancías hayan ingresado como contrabando al país por la frontera norte o producidas nacionalmente con técnicas de manufactura no reguladas, y por lo tanto su contenido podría llegar a ser potencialmente dañino para quien lo consuma. [1, 2]

A continuación, te explicamos qué puedes hacer para verificar que el producto contenga lo que dice y algunas estrategias para identificar su autenticidad.

¿Cómo conocer la autenticidad de los productos derivados del cannabis?

No todos los productos derivados del cannabis que se encuentran en el país son ilegales. Aunque no está permitida la producción de cannabis dentro del territorio nacional, hay empresas especializadas en la importación de cannabinoides como materia prima (ingredientes para medicamentos). 

En un artículo que publicamos durante febrero 2020 explicamos que la medicina personalizada es una práctica que puede ofrecer medicamentos con CBD. Con las fórmulas magistrales es posible adquirir cannabis medicinal; aquí te decimos qué documentos debe tener el servicio farmacéutico para garantizar la autenticidad de dichos productos. 

Incluso si deseas adquirir gotas con CBD u otros productos derivados del cannabis en algún sitio que no sea una farmacia, te recomendamos siempre solicitar al proveedor los documentos que respalden la autenticidad y legalidad del producto que deseas utilizar, para no caer en riesgos innecesarios. 

Tú como consumidor cuentas con derechos avalados por la Ley Federal de Protección al Consumidor, entre ellos: [4]

  • Derecho a la información: toda la información del bien o servicio debe ser oportuna, completa, clara y veraz.
  • Derecho a la educación: el consumidor debe conocer sus derechos y la forma en que la ley lo protege para aprender a consumir mejor y de manera más responsable.
  • Derecho a la seguridad y calidad: el bien o servicio deben de cumplir con las normas y disposiciones en materia de seguridad y calidad.

Certificado de Análisis

Haciendo válidos tus derechos, el proveedor está obligado a darte acceso al Certificado de Análisis (CA), Certificate of Analysis o COA en inglés.

La Secretaría de Relaciones Exteriores (SRE) define al CA como “el documento que certifica el contenido de un producto o de las materias primas, donde se anotan los resultados de los análisis realizados a las materias primas y materiales empleados en la elaboración del producto”. [5]

El CA debe ser expedido por alguna autoridad oficial o por un laboratorio particular autorizado. Para el caso del cannabis, los laboratorios actualmente se encuentran en el extranjero y deben estar certificados por expertos en el análisis de la planta. 

¿Cómo leer un certificado de análisis?

En la imagen se observa un ejemplo de un CA. Este documento provee varios datos, como consumidor es importante fijarse en:

*Para visualizar una versión más grande, da click aquí.

1. Datos del cliente.

2. Tipo de la muestra, número de lote y fecha de análisis.

3. Ficha de resumen del producto analizado. 

4. Análisis de cannabinoides.

5. Análisis de pesticidas y metales pesados.

6. Análisis microbiológico.

7. Certificación y código verificador.

Tipo de la muestra, número de lote, fecha de análisis y datos del cliente (1 y 2) es lo primero que debemos observar. El lote debe ser el mismo que tiene el producto y permite corroborar que el producto corresponde a lo que reporta el CA. Adicionalmente, puedes solicitar la factura para validar que se trate de la misma compra. 

La ficha de resumen (3) indica las principales características de la muestra: tipo de muestra, si es una resina o un aceite, si es un ungüento o son gotas, si tiene CBD o THC, etc. 

En el análisis de cannabinoides (4) se observa una lista de los cannabinoides analizados y las cantidades halladas en la muestra. Las abreviaturas empleadas pueden variar según el laboratorio, por ello te recomendamos buscar qué significan. En este ejemplo, “ND” significa “Not detectable”, es decir, no detectable: la cantidad es tan baja que no se representa con un número. También podemos encontrar “LOQ”, que indica el límite mínimo para detección de un cannabinoide. 

Todos los productos derivados del cannabis deben contar como mínimo con los puntos arriba mencionados (1 al 4) además del código verificador y certificación (7). Idealmente, también deben de contar con los análisis de pesticidas, metales pesados, y microbiológicos (5 y 6) para determinar que son seguros para su consumo. Si no cuentan con estos análisis, no es posible garantizar su seguridad pues podrían contener sustancias dañinas.

Cuando los análisis no realizaron una o varias pruebas, generalmente encontrarás la abreviatura NT o las palabras “Not tested” (no se realizó prueba). Si no realizaron ese análisis, el producto NO garantiza ser seguro para su uso.

El análisis de pesticidas y metales pesados (5) se enlistan los distintos componentes y su rango de presencia en la sustancia. Es preferible que la muestra analizada no contenga estas sustancias, pero si las tuviera no deben superar los valores de referencia indicados por el laboratorio. Si el producto contiene metales pesados o pesticidas por encima de los valores de referencia no es seguro para ser empleado, pudiendo causar desde intoxicaciones y hasta cáncer dependiendo la cantidad ingerida, el tiempo de consumo del producto y la sensibilidad de la persona, y en casos muy graves pueden incluso causar la muerte de quien lo consume. [6,7]

El análisis microbiológico (6) enlista una serie de bacterias, hongos y toxinas derivadas de ellos que podrían encontrarse en el producto y que pueden ocasionar enfermedad si se consume el producto. Los resultados de este rubro también deben ser negativos o estar por debajo de los valores de referencia que indique el laboratorio. [8,9]

Finalmente encontramos el código verificador, la firma del responsable y el eslogan y sello de la empresa especializada en análisis de cannabis que certificó al laboratorio (7). El código generalmente es un código QR que se puede escanear para acceder a una página web con el resumen del análisis.

En ICAN estamos conscientes de que muchos pacientes requieren de medicamentos a base de cannabis, por lo que parte de nuestro compromiso es brindarte herramientas para que puedas tomar decisiones más informadas respecto a los productos cannábicos que existen en el mercado. Esperamos que este texto te sirva para conocer tus derechos como consumidor al momento de buscar medicamentos con cannabis y solicitar los documentos necesarios al proveedor para que tengas plena confianza en que el producto sea lo que dice ser y no traiga riesgos consigo.

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Referencias

[1] Sánchez, A. (20 de septiembre de 2019). Venden cannabidiol de forma ilegal. Reforma. Recuperado de <sitio web>, última consulta el 24 de febrero de 2020.

[2] González, L. (2019). Cofepris revoca lineamientos para comercializar derivados de cannabis. El Economista. Recuperado de <sitio web>, última consulta el 25 de febrero de 2020.

[3] ICAN. (2020). ABC del cáñamo: Generalidades y legalidad en México. Recuperado de <sitio web>, última consulta el 6 de marzo de 2020. 

[4] Ley Federal de Protección al Consumidor (24 de diciembre de 1992). Diario Oficial de la Federación, México. Recuperada de <pdf>, última consulta el 6 de marzo de 2020. 

[5] SRE. (s.f.). Visado a certificado de análisis. Recuperado de <sitio web>, última consulta el 6 de marzo de 2020. 

[6] Luna Saucedo, B.E., Rodríguez Rodríguez, A.C., Quevedo Alvarez, O. Cabrera Rabí, L. (2007). Determinación de Metales Pesados en un Suplemento Nutricional de Origen Natural con Propiedades Antioxidantes. Lat. Am. J. Pharm. 26 (5): 760-4. Recuperado de <pdf>, última consulta 6 de marzo 2020.

[7] Doménech, J. (2004). Plaguicidas. Offarm. 23(7), 108-114. Recuperado de <sitio web>, última consulta el 6 de marzo 2020.

[8] Cerra, H., Fernández, M.C., Horak, C., Lagomarsino, M., Torno, G., Zarankin, E. (2013). MANUAL DE MICROBIOLOGÍA APLICADA A LAS INDUSTRIAS FARMACÉUTICA, COSMÉTICA Y DE PRODUCTOS MÉDICOS. Recuperado de <sitio web>, última consulta el 6 de marzo 2020.

[9] Gómez Ayala, A. E. (2007) Alimentos y micotoxinas. Farmacia Profesional, 21(8), 49-53. Recuperado de <sitio web>, última consulta el 6 de marzo 2020.